top of page

Este “Viajante” es de un éxito rotundo en Nuevo León

hace 3 horas
2 min de lectura



  • Conmueve al público de la Gran Sala del Teatro de la Ciudad, en sus cuatro funciones, la puesta en escena del clásico de Arthur Miller, dirigida por Cristian Magaloni y bajo la producción de La Gran Audiencia y Diego Cantú.


Con una atmósfera profundamente conmovedora, íntima y cargada de alta tensión emocional, la Gran Sala del Teatro de la Ciudad fue el escenario de un hito histórico para las artes escénicas en la entidad al albergar el estreno nacional de “La muerte de un viajante”, impulsado por la Secretaría de Cultura de Nuevo León y CONARTE.

A lo largo de cuatro funciones que registraron localidades llenas, la audiencia de Nuevo León atestiguó una temporada exclusiva que reafirma el pulso cultural regiomontano y al mismo tiempo, la consolidación de una comunidad teatral ávida de grandes montajes.


Este arranque nacional refrenda el compromiso institucional de ambas dependencias, en alianza con La Gran Audiencia, por posicionar al estado como epicentro de producciones de nivel internacional, fomentando de esta forma un espacio de reflexión que cuestiona el valor de la vida más allá del éxito material y las falsas expectativas.

UN TRIBUTO A LA MADUREZ ACTORAL Y UNA ATMÓSFERA ABRUMADORA


Bajo la destacada dirección de Cristian Magaloni, el montaje envolvió a las audiencias en la atmósfera familiar, triste y al filo del colapso que caracteriza la obra de Arthur Miller.



El diseño de iluminación de Matías Gorlero guió con maestría a los espectadores entre el presente y los dolorosos recuerdos del protagonista, complementado por la sobriedad y el dinamismo del concepto escenográfico a cargo de Jorge Ballina.


Fue muy revelador todo ese trabajo minucioso para recrear, en un mismo foro, diferentes espacios que van desde el patio de una casa común, un hotel pequeño y una casa en sus diferentes entornos íntimos.

Y en el centro, ese gran torbellino de emociones que suceden con la magia de la actuación.


En el centro neurálgico de la obra, se alzó imponente y convincente la interpretación de Juan Manuel Bernal en el papel de Willy Loman.


El actor dio vida a un vendedor exhausto, frustrado y marcado por los años, entregando una actuación consagratoria que seguramente resonó profundamente con la audiencia.


Para Bernal, quien ha compartido que este proyecto se convirtió en una experiencia de profunda conexión personal al evocar los trayectos y la figura de su propio padre, una especie de catarsis sobre la distancia, el esfuerzo y el amor en carretera, este personaje representa una verdadera graduación actoral en su etapa de madurez.


La fuerza interpretativa de Bernal encontró un eco impecable en el resto del gran elenco.


Emma Dib entregó una interpretación entrañable y contenida como Linda, la abnegada esposa que confía ciegamente en su marido; mientras que Gonzalo de Esesarte y Miguel Tercero encarnaron ampliamente a Biff y Happy, los hijos distantes y complejos cuyas vidas se tambalean bajo la sombra de las expectativas paternas.


El sólido trabajo de este reparto, complementado por talentosos integrantes de la escena local, convirtió cada función en una cátedra viva de teatro universal que tocó las fibras aparentemente nada sensibles de la audiencia regiomontana.

Más información en conarte.org.mx y redes sociales @conartenl.

Comentarios


bottom of page